FARO · Transparencia

Por qué FARO es diferente

En cualquier red social, quien vende señales puede borrar sus fallos y enseñarte solo los aciertos. En FARO las señales quedan selladas: no pueden editarse ni eliminarse desde la aplicación, y cualquier intervención administrativa excepcional queda registrada y es detectable.

Señales inmutables.
Pasados 5 minutos de su publicación, una señal no puede editarse ni eliminarse desde la aplicación; cualquier intervención administrativa excepcional queda registrada y es detectable. Las pérdidas permanecen en el historial.
El precio lo decide el mercado, nunca el analista.
Las señales se cierran contra datos de mercado: stop, objetivo, vencimiento del plazo de su clase o cierre anticipado del analista — incluso si él elige cerrar antes, el precio es el de mercado y queda etiquetado. Nadie introduce su resultado a mano.
Métricas con reglas públicas.
Cada número que ves tiene su fórmula publicada: % de acierto con tamaño de muestra, drawdown tan visible como la rentabilidad, y el sello «provisional» mientras hay pocas señales (menos de 20). Ver metodología.
Cumplimiento automático.
Cada señal nace con autor verificado, fecha y hora, tesis y declaración de conflictos de interés — lo que exige la normativa europea de recomendaciones de inversión, sin que el analista tenga que saber de leyes.
Identidad verificada.
Nadie publica sin acreditar su identidad real ante FARO, aunque públicamente use un alias. Y cualquier usuario puede reportar una señal.

Publicamos cada cierre verificado — gane o pierda — en nuestro canal de Telegram y en X.

FARO aloja recomendaciones de carácter general de terceros; no es asesoramiento personalizado. Invertir conlleva riesgo de pérdida.